Ahora lo vi todo
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10 Hechos sobre la gimnasia que por fin salen a la luz

El cuerpo humano es capaz de hacer cosas increíbles. Prueba de ello son algunas disciplinas deportivas, entre ellas, la gimnasia. Es bien sabido que requiere no solo talento, sino mucho esfuerzo y acondicionamiento físico, pero eso no es todo, pues hay mucho más que decir a propósito de la industria.

En Ahora lo vi todo hicimos nuestra tarea y traemos para ti lo que más vale la pena saber de este deporte.

1. Ser de baja estatura puede ser favorable en algunas disciplinas, pero no determinante

Thomas Kienzle / AFP / East News, Dimitar Dilkoff / AFP / East News

La altura de una gimnasta ha sido tema de discusión, puesto que suelen ser las mujeres bajitas las que alcanzan los niveles de competición profesional. Aunque se dice que el motivo es una mayor habilidad para realizar movimientos que involucran rotaciones de todo el cuerpo al lograr una buena relación fuerza-peso, ganar depende de mucho más que del tamaño de la atleta.

Además, es posible que la naturaleza del deporte en sí atraiga a la gente baja (como el baloncesto atrae a las personas altas) y que esto explique por qué suelen ser pequeñas. También resaltan las diferencias entre disciplinas: por ejemplo, la gimnasta rítmica Aleksandra Soldatova mide 1,74 metros mientras que la atleta de gimnasia artística Simone Biles mide 1,43 metros.

2. Existen normas de comportamiento antes y después de cada rutina

Aunque algunas reglas en competencias se refieren al desempeño atlético y a la apariencia de la gimnasta, también es importante cuidar del comportamiento de las deportistas durante la competición. Por ejemplo, mientras realizan una rutina, no se debe tocar ni darle instrucciones a la atleta, ya que esto podría causar deducciones en el puntaje.

Por otro lado, la evaluación de los jurados durante una rutina de competencia inicia una vez que la gimnasta saluda a los jueces levantando ambos brazos y termina cuando hace la misma señal. Además, las gimnastas, jueces y entrenadores tienen absolutamente prohibido utilizar dispositivos de comunicación, como lo son los teléfonos celulares.

3. Las gimnastas han ido adaptando su vestimenta a la época y atendiendo cada vez más a los detalles

AP Historical Hard Drive 2007 / East News, Ulrik Pedersen / Cal Sport Media / Sipa USA / East News

Al igual que sucede en otros deportes, como el patinaje artístico, en las rutinas de las gimnastas, además de todo el despliegue de talento, resaltan los trajes o maillots que utilizan. Sin embargo, esto no siempre ha sido así. En el pasado, la modestia era la norma, y los textiles utilizados se diferencian como la noche y el día de los que vemos ahora.

El corte de los maillots modernos ayuda a crear una ilusión óptica, aparentando piernas más largas, mientras que los materiales más brillantes muestran mejor los músculos de la atleta. Cada detalle cuenta: el tipo de cuerpo, el tono de piel de las contendientes e, incluso, el color de las colchonetas.

4. Un peinado incorrecto puede costarles puntos

Para evitar que los jurados resten puntos, otra regla que pocas se atreverían a romper es utilizar algún tipo de peinado que no sea una trenza apretada, moños o colas de caballo. El cabello debe retirarse de la cara para que no obstruya la vista y se considere inseguro. En ese sentido, un par de aretes también se considera un peligro; tampoco se permite el uso de joyas llamativas.

5. Aunque se retiren de manera profesional, la mayoría mantiene rutinas de entrenamiento de por vida

Waltraud Grubitzsch / AFP / East News

El cuerpo de las gimnastas se acostumbra al estrés del entrenamiento (comienzan el deporte antes de los 5 años y entrenan alrededor de 40 horas a la semana) y puede que lo necesiten para mantenerse estable a lo largo de su vida, aunque en menor intensidad. Quizás por ello, la mayoría de las exgimnastas mantiene algún tipo de rutina.

Aun así, las lesiones de los entrenamientos pueden surgir décadas después. Hasta ahora, la gimnasta de mayor edad en competir en unos Juegos Olímpicos es Oksana Chusovitina y, por su edad (47 años), desafía el promedio. Su desempeño podría estar relacionado con sus genes, ya que algunos atletas, como ella, se recuperan rápidamente del estrés corporal.

6. Los callos pueden ser un aliado

Ben Stansal / AFP / East News, Matt Dunham / AP / OGYM295 / East News

Los callos no siempre son perjudiciales. Incluso, en algunos disciplinas, como la gimnasia, los callos pueden ser útiles, ya que alertan en cierta medida sobre algo en la rutina que los deportistas no están haciendo del todo bien y deben cambiar.

7. Practican la visualización de las rutinas como una forma de entrenamiento

En una ocasión, la gimnasta olímpica Margarita Mamun aconsejó a un grupo de atletas más jóvenes que trataran de imaginar sus rutinas durante 1 minuto y 30 segundos antes de dormir. La visualización en gimnastas es una práctica psicológica frecuente durante entrenamientos, competencias (para reducir la ansiedad) e incluso durante la rehabilitación.

8. Las gimnastas no siempre pueden elegir el traje que utilizarán

Cuando se compite en equipo, generalmente, los maillots son seleccionados por entrenadores, sin que las gimnastas influyan de manera especial en la selección. Aunque hay países que son flexibles y aprovechan el talento de las mismas gimnastas.

Por otro lado, aunque, cuando se compite con escuadra completa en la fase clasificatoria se debe utilizar el mismo uniforme, una vez llegan las finales, las gimnastas puede elegir el traje que deseen (dentro de una gama de opciones).

9. Para que los trajes permanezcan en su sitio, pueden usar un tipo de pegamento

Para una competencia, debe evitarse que se note la ropa interior y así evitar perder puntos. Algunas prefieren no usar otra ropa debajo de los maillots y otras incluso emplean un espray pegajoso para que el traje se mantenga en su lugar.

10. Pueden estar dispuestos a lidiar con el dolor para alcanzar sus metas

© kerristrug96 / Instagram, AP Historical Hard Drive 2003 / East News

En algunas ocasiones en la historia del deporte, la diferencia de puntaje para definir entre el primer y segundo lugar ha estado tan reñida que los atletas han tomado la decisión de hacer frente al dolor para alcanzar el triunfo.

Kerri Strug (imagen a la izquierda) en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, luego de un aterrizaje mal realizado en el que su tobillo cedió y hasta ese momento pudo dejar su participación, realizó un segundo salto que llevó a su equipo a alcanzar el oro.

El atleta olímpico Fujimoto (imagen a la derecha) también pasó a la historia luego de romperse la rodilla (y mantener oculta la lesión) en la rutina de piso en una competencia de 1976 para no alertar a sus rivales. Sobre esto, dijo: “Aunque estaba lesionado, tenía que hacerlo de todos modos, por mí, por el equipo”. Su valiente actuación ayudó a Japón a ganar el oro.

¿Qué otro dato sabes sobre esta disciplina? ¿Qué deportes practicas o te gustaría practicar?

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