Ahora lo vi todo
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15 Mamás y papás confiesan lo difícil que pueden ser los días con un bebé en casa

Primero tus papás, tías y demás familiares te dicen que tener un hijo es lo más maravilloso del mundo. Luego, cuando les pides que te lo cuiden, huyen, pues saben que es un trabajo demandante y no apto para personas que se quiebran fácil. A pesar de las desveladas, los cambios de pañales y uno que otro accidente con la comida, tener un bebé sí es una experiencia satisfactoria. Aunque muy cansadora.

En Ahora lo vi todo reunimos las confesiones de padres que con la llegada de su minihumano se despidieron de los días silenciosos para darle la bienvenida a las jornadas caóticas.

  • Eran las 3:26, estaba acostada pensando. Antes, mi esposo y yo vivíamos en una habitación y dormíamos en un sofá chiquito e incómodo. Soñaba con tener una cama. Y aquí está, cama propia grande. Solo un detalle: el que dormía en “estrellita” era nuestro pequeño hijo, yo estaba acostada en una posición extraña (para no despertarlo ni dejarlo caer), y mi esposo fue a pasar la noche en la cocina. Al parecer, era más cómodo en aquella habitación chiquita. © SelfishSeal / Pikabu
  • Y a mí, por el contrario, me sorprendió lo fácil que era cuidar al bebé. Ya había oído todo tipo de historias de terror y estaba preparado para toda una lista de dificultades. Pero para lo que no estaba preparado y de lo que ni un alma viviente me advirtió: ¡cuánto hablan cuando descubren cómo se hace! © Bill Black / Quora
  • Antes de dar a luz, todos hablaban de amamantar como si no hubiera otras opciones. Y después del nacimiento, nadie me dijo una palabra, todos estaban seguros de que yo sabía qué hacer. Al final, tuve que rogarle a la enfermera que me ayudara de alguna manera, ya que mi hijo simplemente se negaba a comer y no podía hacer nada. © junkemail09 / Reddit
  • Me trajeron a mi hija un día después de la cesárea. Me preguntaron: “¿Es tuya?”. Miré y había una criatura rara en lugar de una linda hija. Ojos rasgados, cabello castaño, la piel se parecía a los talones de una anciana. Pensé: “Dios mío, ¿y ahora cómo le muestro esta belleza a mi esposo?”. Finalmente sí, reconocí que era mía. Se le cayó el cabello castaño y le creció uno rubio ceniciento. Todo lo demás también se estabilizó. Pero sigo sin entender el entusiasmo de las compañeras de habitación por la “belleza” de los niños, si realmente dan miedo cuando son recién nacidos. © Lakshmi / Pikabu
  • Qué puedo decir. Yo, una persona adulta e independiente, de repente me convertí en la sirvienta de un pequeño y lindo tirano. Mi vida comenzó a girar en torno a sus necesidades, aproximadamente las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Es increíble. Sí, claro que estaba encantada con mi hijo ideal, pero también estaba cansada, soñolienta y a veces deprimida. Lo bueno es que mi esposo y mi madre me venían a ayudar, y al menos podía ducharme o tomar una siesta de 15 minutos. © Elizabeth Belden Handler / Quora
  • Y a mí me sorprendió el cuidado del ombligo. Nadie habla de esto. Y me sorprendí pensando que realmente me importa cómo se ve y cómo huele. Como resultado, incluso llamé al médico dos veces por este tema. © Tiffany Ray / Quora
  • Nadie me había dicho que cuando les cambias la ropa o los pañales a los bebés, gritan como poseídos. Al principio fue muy intimidante. Empiezas a apresurarte salvajemente, tratando por decimoctava vez de pasar la pernera del pantalón por encima de la pierna de la bebé. ¡Y ella no deja de mover las piernas de un lado al otro! Mientras se lo pones en el pie derecho, se lo quita del izquierdo, ¡y grita! Si no hubiera visto que a mis compañeras de habitación les pasaba lo mismo, habría pensado que había dado a luz a una niña histérica. © NotAllowed / Pikabu
  • Todas las sorpresas que surgen durante el embarazo no son nada comparadas con la maternidad. Por ejemplo, descubrí que las palabras de mi esposo “te ayudaré en todo” significaban “haré todo lo que me pidas, siempre que sea fuera de nuestro departamento y no tenga nada que ver con el bebé” (ir a la tienda, lavar el auto, ayudar a los padres en la huerta, etc.). © shanghai48 / Genial.guru
  • Sí, y nadie habla de lo realmente difícil que es amamantar. ¡Y qué doloroso! Para mí, personalmente, se ha vuelto más traumático que el propio parto. Y también me sentí culpable por el hecho de que terminamos pasando a la fórmula. © TwoIcedCoffees / Reddit
  • Oh, hubo un montón de sorpresas. Todos esos agotamientos por las noches de insomnio y la pérdida involuntaria de leche ante el llanto del bebé (¡de cualquier bebé, no solo del mío!). Pero lo más sorprendente es, por supuesto, lo mucho que amas a esta pequeña persona que aún ni siquiera conoces. © Joanna McInnes / Quora
  • Probablemente tuve suerte: tanto el embarazo como el parto fueron relativamente tranquilos. Durante el embarazo, no podía soportar el olor a carne cocida, siempre quería trigo sarraceno. Pero nadie me dijo que los primeros 3 meses con el bebé eran duros, muy duros. No entiendes qué hacer con él, qué quiere de ti, cómo reaccionar a los cambios. Aunque mi esposo era un padre maravilloso y podía dejar al pequeño con él tranquilamente para ir hacerme la manicura o a la tienda. Pero todas esas noches de desvelo, ese llanto... Ahora, mirando a mi hijo, entiendo que todo valió la pena y el amor que descubrió en nosotros es increíble. © Barbara Korol / Genial.guru

¿Qué consejo te hubiera gustado recibir con la llegada de tu primer hijo?

Imagen de portada junkemail09 / Reddit
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