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17 Historias de personas para quienes la renta de una vivienda fue como una prueba de fuego

Rentar un hogar debería contarse como un deporte extremo, tanto para los propietarios como para los arrendatarios. Porque a nadie le gusta que el dueño de la casa llegue sin previo aviso o haga otras cosas extrañas. Y si se trata de arrendadores, pues no es muy grato encontrarse con personas que no paguen o conviertan la casa en un basurero. Las relaciones entre propietarios e inquilinos son una fuente inagotable de historias. Recopilamos algunas.

1. “El dueño del departamento decidió reabastecer los utensilios...”

2. “Estaba viendo los anuncios de renta de viviendas y me encontré con este”

3. “Mira cuánta basura sacó el dueño de la casa después de que se fue el inquilino”

4. “El dueño del departamento piensa que soy un espía, ya que tengo muchos aparatos, y hundió mi tarjeta de video”

5. “¡El dueño del departamento pintó la pared encima de esto!”

6. “El arrendador está seguro de que esto fue ’limpiado por profesionales’”

7. “La dueña del departamento se dirige a nosotras de esta forma cuando quiere decirnos algo”

8. “El arrendador quiere aumentar la tarifa, ya que tiene ’gastos en un nuevo techo’”

9. “Y cuando no te da tiempo de limpiar, ellos siempre entran”

10. “Mi casero simplemente tocó la puerta y dijo: ’¿Nina, no quieres esto?’ y me entregó un cangrejo”

11. A veces las historias de arrendamiento se prolongan por mucho tiempo

  • “Renté un departamento. Ahí vivía un chico y todo el tiempo se atrasaba con los pagos. Poco después dijo que no le gustaba el departamento y que se mudaría, pero que no tenía dinero. Me convenció de tomar su pasaporte como garantía, prometió regresar por él en dos semanas y pagarme, pero desapareció. El pasaporte se quedó en mi casa. Después de 4 años, una chica me llamó, me dijo su nombre y me pidió que le entregara el pasaporte y a cambio ella pagaría la deuda. Nos encontramos y resultó que estaba embarazada, él le prometió casarse con ella, pero no tenía su pasaporte. Y él mismo tenía vergüenza de llamarme”. © Ideer.ru

12. “El dueño de la vivienda decidió tapar un agujero en la pared mientras yo no estaba en casa. Cuando regresé, descubrí que todas mis cosas estaban llenas de polvo”

13. “Frecuentemente los arrendadores y arrendatarios parecen ser de diferentes universos”

14. “El dueño del departamento ’reparó’ la lámpara”

15. “Atrapé a 25 abejas desde que me desperté y aún siguen apareciendo a pesar de que todo está cerrado. El dueño de la casa me dijo: ’Simplemente aprende a vivir con ellas’”

16. “A mi casera le gusta mucho meter su nariz en la vida de los demás”

17. Cuando las apariencias engañan y terminas llevándote una gran sorpresa

  • Alquilaba una habitación en la casa de una anciana. Primero, la viejita me pareció un ángel, pero, en realidad, no me dejaba bañarme ni hervir la tetera, porque los azulejos de las paredes podían caerse por el vapor. Se comía mi comida con la excusa “Pero había poco ahí, una porción de sopa nada más, tampoco es para tanto”, mientras que yo había llegado para almorzar, contando con esa sopa. Además, un día vino su hijo, entró en mi habitación y empezó a hacer preguntas: “¿Quién eres, de dónde, qué estás leyendo?”, “Oh, ¿estás secando tu ropa?”. Apenas pude aguantar un mes viviendo ahí. © Gulnar Kasym / Facebook

¿Alguna vez has rentado una vivienda? Cuéntanos algo acerca de tus extraordinarios arrendadores.

Imagen de portada Gulnar Kasym / Facebook
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