Ahora lo vi todo
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18 Aventureros del amor a los que sus citas los hicieron reír, pero no como esperaban

Una parte esencial de las relaciones son las citas: para conocerse; para darle una oportunidad al amigo que empiezas a ver como algo más; para enamorarte más de tu amorcito, etc. El punto es que en el mundo del romance, las citas se convierten en memorias para atesorar en años posteriores, a veces como recuerdos adorados, y en otros casos como días fatídicos y sucesos que inspiran espectáculos de comedia.

En Ahora lo vi todo extendimos nuestra orejita chismosa para conocer las historias de citas fallidas de internet.

  • El chico que me gustaba me invitó a salir, y yo, toda ilusionada, acepté pensando que algo podría darse. Llegó la hora y mientras caminábamos me dijo que había oído por ahí que yo sentía algo por él... pero que él no sentía lo mismo y que no podría estar conmigo. Yo no sabía qué hacer y quería que la tierra me tragara 🤦‍♀️. Luego reaccioné y le dije que NO, que no era cierto, que, en efecto, alguna vez había comentado que me gustaba, pero nunca había dicho que quería estar con él, que no se creyera tanto 🙄. Dije que, de hecho, estaba enamorada de alguien más. Me sorprendí de mi veta histriónica. © Diana F. Carrillo / Facebook
  • Salí con un chico del colegio que siempre me gustó. Por casualidad fuimos a un lugar donde también se encontraba un amigo con una chica que él estaba conociendo. Los cuatro nos sentamos juntos. No llevábamos ni dos bebidas cuando le dije a mi amigo que saliéramos un momento. Al regresar, mi cita estaba besándose con la cita de mi amigo. La noche siguió, y la nueva pareja no dejaba de besarse y coquetear, mientras mi amigo y yo hablábamos de mi supercita. La cosa no terminó ahí: a la hora de pagar, él me dijo que no tenía dinero, que si podía prestarle para pagar la cuenta de él y la de la chica 😤😤. © Laura Sotelo / Facebook
  • Hace poco quedé en encontrarme con un hombre en un restaurante. Íbamos a conocernos. No congeniamos para nada. Yo pensé: “Terminaré mi bebida y le diré que tengo que irme” (no quería verme grosera). Creo que pensamos lo mismo, porque me dijo: “¿Nos vamos?”. Yo le dije: “Claro”, y me levanté. Luego me dijo: “Ahorita te alcanzo”, jajaja. Nunca se levantó de la mesa... Amablemente me corrió 😅😅😅. © Tania Montoya / Facebook
  • Una vez conocí a un chico por chat. Me dijo que me invitaba a tomar un café y poco antes de vernos me preguntó si podía acompañarlo a una cirugía estética que duraba alrededor de 30 minutos. A mí me sorprendió, porque se supone que en esas situaciones debes estar acompañado de alguien de confianza, no de una persona que acabas de conocer. El caso es que me dio pena, sentí que tal vez estaba muy solo y no tenía la confianza para pedírselo a nadie más, así que lo acompañé. La cirugía duró una hora, pero él despertó seis horas después. Yo estaba muy preocupada pensando que hasta había muerto en el quirófano, jajajaja, y no sabía a quién llamar. Fue la peor cita de mi vida. © Angie Perez / Facebook
  • No paraba de hablar de su ex, de cómo él pagaba todo, y luego pidió la comida y el postre más caros del menú. Mencionó que no tenía su cartera, así que supe que esperaba que yo pagara todo. Mientras ella iba al baño yo me fui, bloqueé su número y apagué mi móvil. © Revolutionary_Oil897 / Reddit
  • La chica estaba en su teléfono, se negó a comer las galletas que compré para ella y luego decidió hacer planes para conocer a otro tipo en el teléfono mientras yo estaba sentado a su lado. Me levanté y me fui sin mirar atrás y ella tuvo el descaro de enviarme un mensaje más tarde esa noche con: “Espero que te hayas divertido dejándome tirada”. © LapisLapoosi / Reddit
  • Un tipo se presentó enfadado conmigo porque iba con muletas y yo llegué al restaurante antes que él y tuvo que apresurarse (no se lo pedí). Luego procedió a mostrar su experiencia en filetes y me juzgó por pedir un medio. Fue todo un snob y llamó a nuestro filete de 50 dólares “barato” (quiero decir que no era de primera categoría, pero 50 dólares no es barato). Presumió de su intelecto y su riqueza, mientras se negaba a recibir la cuenta al final. Siempre me ofrezco a dividir la cuenta, así que no pasa nada, pero es el primer y único tipo que me hizo pagarle allí mismo. Ah, además la “conversación” fue más bien un interrogatorio. Algunas personas son realmente solteras por una razón. © PumpkinPepperLatte / Reddit
  • Una vez me invitaron a la playa por la noche, y yo pensé: “La playa, la luna, sentados en la arena, suena romántico”. Imaginen la sorpresa cuando nos bajamos del auto y él empezó a entrar en calor para hacer ejercicios y correr. Es decir, me llevó para correr, y yo nunca hago ejercicio. La única caminata que hago es cuando voy a la tienda, y no es por hobby. Fue entonces cuando comprendí que no funcionaría, porque éramos totalmente opuestos. Imagínenme ese día sentada sola mientras él corría (ni loca intentaría correr solo por quedar bien). © Rocíö Ramg / Facebook
  • Esto fue cinco años antes de WhatsApp. Mis amigos me enviaron SMS como si fueran una chica. Empecé a chatear con “ella”, y luego me citaron muy lejos de mi barrio. Yo me puse guapo, perfume, tenis nuevos... Al bajar del bus, vi a mis amigos saliendo del coche tirándose al suelo de tanta risa, y yo igual. © AB JA GA / Facebook
  • Yo salí con un muchacho que me había insistido una y otra vez. Acepté para que ya no lo hiciera, y fue la peor cita. Imaginen, quedamos un miércoles y, para ese entonces, les juro que tenía al menos 20 mensajes que decían: “¿Lista para nuestra cita?” 🤦‍♀️. Y si no le contestaba, volvía a enviarme lo mismo. Fuimos a un restaurante nuevo y él quería impresionarme con todo, me decía que en un curso que había hecho en México se había vuelto fanático de la comida mexicana... Bien. Resulta que el restaurante identificaba las salsas picantes por nombre: “salsa cool”, “salsa compadre”, “salsa ’el valiente’”, pero no indicaba el grado de picante. Pues no va que el chico usa la de “el valiente” en sus tacos. El pobre sudaba chile, moqueaba todo el tiempo, lloraba, pero seguía intentando apantallarme con su glamur y su conocimiento culinario de tacos. Sentí esa cita como de 20 horas. Jamás dejó que hablara, solo eran sus palabras y las historias de su magnífica vida. Al terminar la comida, agradecí la cita y al otro día le cambié la tarjeta SIM a mi teléfono pensando que jamás volvería a verlo, pero a los tres días se apareció en mi facultad preguntando dónde estaba su novia, y yo 🤦‍♀️😤😤😤... todo lo que no le había dicho en la cita se lo dije ahí. De verdad, hay citas divertidas, pero hay otras que preferirías que jamás hubiesen pasado. Si ya te sientes forzado a salir, no salgas. Yo lo hice por cortesía y fue lo peor. © Serena GT / Facebook
  • Mi peor cita... Un chico me invitó al cine a ver una peli de esas tontas que son para adolescentes, sin historia (las odio, jamás pagaría por verlas). El caso fue que yo pagué las entradas, los bocadillos y encima, él fue con su mejor amigo (tuve una cita de 3 y yo ni enterada). El susodicho hoy es mi esposo. Le he enseñado a conocer el arte del cine y hoy le toca pagar TODO. Ya tenemos dos hijos. © HM Ellie / Facebook
  • Fue una cita que ni siquiera era una cita, salvo que yo no lo sabía en ese momento. Estábamos caminando por un centro comercial al aire libre cuando vio a sus amigos. Se acercó a hablar con ellos y escuché a uno de ellos preguntar si era su novia y si tenía una cita. Rápidamente dijo: “Puaj, Dios, no”. Luego volvió a mí y actuó como si nada. © carlwheezersgf / Reddit
  • Durante mis prácticas de enfermería, en el quirófano conocí a un cirujano de ortopedia que tenía unos ojos azules hermosos. El tiempo que duró la práctica estuvo insistiendo en que saliéramos, y ya el último día me dijo que me invitaba a salir como despedida. Quedamos en vernos en una estación del subterráneo. Pues resulta que llegué y esperé, y esperé, y nada. No apareció, jamás nos vimos las caras sin gorros ni cubrebocas. Quién sabe, quizá nos vimos y no nos reconocimos, jajajajaja. © Ale Prado / Facebook

Después de escuchar estas historias, es tu turno de contarnos cuál fue la peor cita que tuviste.

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