Ahora lo vi todo
Ahora lo vi todo

15 Compañeros de viaje que, para bien por para mal, hicieron del trayecto algo para recordar

No hay forma de saber con quién nos toparemos cuando nos dirigimos a nuestros destinos. Puede que, al subir al bus, nos crucemos con alguien súper bondadoso que nos cuente la historia de sus primos, o con quien tenga el peor de los humores. Y en el caso de la segunda, no queda más remedio que amarrarse con mas fuerza el cinturón y rogar porque el chofer le pise al acelerador.

En Ahora lo vi todo recopilamos las experiencias viajeras de internautas cuyos trayectos no transcurrieron de la forma en que estaba planeado.

  • En mi primer año de universidad, estaba muy estresado y salí a caminar por la orilla del río, que conduce a la terminal de autobuses en el centro de la ciudad. Allí, tomé un servicio de transporte de regreso al campus, pero terminé subiéndome a uno que iba en sentido contrario. Siendo nuevo en la ciudad, decidí quedarme en el autobús hasta que regresara al centro y me llevara en la dirección que quería, ya que me habría perdido más si me hubiera bajado y tratado de orientarme. En total, pasé una hora y media caminando por la ciudad y conocí muchas cosas nuevas. Por supuesto que no volví a cometer ese error. © flakeyserpent / Reddit
  • El Día de la Madre, salí de casa como a las 12:50 p. m. para comprar una tarjeta y flores para regalarle a mi madre. Después de esperar media hora por el autobús, llegó. Después de 20 minutos, me di cuenta de que iba en la dirección opuesta. “Este autobús también se detiene en un supermercado, me bajaré allí”, pensé. Casi una hora después, llegó al punto final. ¡Entré en pánico y pensé que nunca volvería a casa! Decidí quedarme en el vehículo y hacer el camino de regreso, que me llevó una hora hasta el supermercado al que quería ir al principio. ¡El viaje pareció durar una eternidad! Llegué a mi destino casi tres horas después de salir de casa, a las 3:50 p. m., que me hubiera llevado unos 25 minutos si hubiera tomado el autobús correcto. Comí un bocadillo, compré la tarjeta y las flores y finalmente regresé a la casa. Eran las 4:50 p.m. © DanielCr***er / Reddit
  • Aproximadamente 2 meses después de mi cirugía de cadera, tuve que hacer un viaje con un voluminoso instrumento musical. Estaba sentado en un asiento doble, porque era físicamente imposible tener una bolsa de viaje, una mochila y una gran trompeta en mi regazo. Y luego una anciana se subió al autobús y se dirigió directamente hacia mí. Quizás porque yo era el único que parecía tener menos de 40 años. La anciana me exigió que quitara mis cosas para que pudiera sentarse. Traté de explicarle que todo no cabía en un solo lugar y que no estaba dispuesto a poner una trompeta de 4 mil USD en el pasillo, a lo que me respondió que era grosero e ignorante. Al final me di por vencido y me quedé de pie con todas mis cosas durante el resto del viaje. Los otros pasajeros primero apoyaron a la anciana, pero cuando vieron mis lágrimas por el dolor en la pierna, empezaron a apartar torpemente la mirada. © Bob10294759 / Reddit
  • Algunas personas no esperan a que los otros pasajeros salgan del vagón y se apresuran a meterse en el tren lo antes posible. Vi cómo una mujer simplemente bajó la cabeza y entró corriendo por la puerta. Desafortunadamente, la primera persona que salía del vagón resultó ser un verdadero fortachón. Así que ella simplemente se estrelló contra él y rebotó de regreso a la plataforma. © blackmist / Reddit
  • En un autobús lleno de gente, una mujer se dirigía obstinadamente hacia donde yo estaba. Le pedí que dejara de empujarme. Ella dijo: “No, quiero estar exactamente en este lugar”. Peleamos hasta mi parada. El esposo de la señora estaba ahí de pie con expresión de “este es tu problema, muchacho”, y los pasajeros simplemente miraban, esperando a ver cómo terminaría todo. © fosse76 / Reddit
  • La aerolínea comenzó a abordar aproximadamente una hora antes. Me pareció extraño, pero como la máquina que escanea los boletos estaba rota, los estaban revisando manualmente. Subí al avión y me senté. Un asistente de vuelo anunció la hora del vuelo a Filadelfia por el altavoz. “¿A quién le importa?”, pensé. Lo encontré muy raro y empecé a sospechar... Estaba a punto de preguntarle a un empleado si el avión se dirigía a Washington D. C., cuando un grupo de agentes que se quedan en las puertas de la aeronave se apresuraron a entrar en el avión, se acercaron a mí y me dijeron: “No debería estar aquí, está en el vuelo equivocado”. Me resultó raro que ese asiento estuviese libre. © djamp42 / Reddit
  • Estaba viajando en un autobús lleno de gente. Dos jóvenes de unos 15 a 17 años estaban sentadas a mi lado. Una de ellas estaba escuchando música a todo volumen y aullando: esa erupción de sonidos no se podía llamar de otra forma. Una parada antes de la mía, junté coraje y puse un puñado de monedas en su falda. Luego le agradecí por el concierto y me fui. Espero que me hayan entendido y que no vuelvan a hacer eso. © Oídoporahí / Ideer
  • Creo que con cada compañero de viaje insolente hay que hablar en su idioma y demostrarle inmediatamente que tú eres aún peor. Una vez, en un avión, un hombre se quitó los zapatos; el hedor era insoportable. Así que me quité los zapatos y los calcetines y los puse en su reposabrazos. Dijo: “¿Qué haces?”. Respondí: “¿Y tú?”. Inmediatamente lo entendió todo. © Elena Naumova / Facebook
  • Odio volar y siempre me pierdo un poco en vuelos largos. De Miami, debía viajar a Phoenix. Cuando me bajé del avión, vi que nevaba y casi me da un infarto: ¡estaba en Chicago! Los agentes de seguridad no entendieron cómo había llegado allí y, para empeorar las cosas, no tenía idea de con qué aerolínea había viajado. Los guardias de seguridad registraron mi maleta y empezaron a fastidiarme con la cantidad de medicina que llevaba. Le expliqué que era un suministro para tres meses, para no tener que ir al médico para obtener una receta. Otro punto sospechoso para ellos fue el hecho de que solo tenía dos mudas de ropa y ningún artículo de tocador en mi maleta. Resulta que tenía mucho dolor de espalda y decidí comprar todo lo que necesitaba en Phoenix para no tener que cargarlo. De hecho, era exactamente por mi dolor de espalda que llevaba tantos analgésicos. Al final, encontramos la aerolínea y volví a Phoenix sin costo adicional. © longagofaraway2 / Reddit
  • También me pasó una situación. En una época estuvo de moda poner todo tipo de chistes como sonido de llamada. Yo tenía una sirena de policía con una voz que decía: “Conductor, deténgase a un lado de la carretera”. Y resultó que estaba sentada en el asiento delantero de un autobús. Me llamó mi marido, el teléfono estaba en mi bolsa. Mientras lo buscaba, llegué a ver los ojos del conductor. © Olka Gusar / Facebook

Por tu parte, ¿qué es lo que más te gusta de viajar? ¿y lo que menos aprecias?

Imagen de portada Oídoporahí / Ideer
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